Después de seis años, el Autódromo “El Zonda” Eduardo Copello volvió a sentir el rugido de los motores con el paso del TC2000 YPF Infinia y el Zonal Cuyano, en un fin de semana que quedará marcado en la historia del automovilismo sanjuanino.
El sonido inconfundible de los motores, el público colmando las tribunas y la emoción de ver competir nuevamente en casa hicieron vibrar la quebrada rugiente como en sus mejores tiempos.
San Juan volvió a latir al ritmo del deporte motor, con la pasión intacta y la gente acompañando como siempre, demostrando que “El Zonda” sigue siendo el templo del automovilismo argentino.








