Después de seis años, ver el autódromo Eduardo Copello colmado otra vez fue una emoción difícil de describir. La “quebrada rugiente” recuperó su pulso, ese que solo el fierrero entiende, con el rugido del TC2000 y el Zonal Cuyano llenándolo de vida.
Gracias al Gobernador @drmarorrego por devolverle al automovilismo sanjuanino este escenario único, por impulsar la recuperación de nuestros espacios deportivos y por seguir apostando al turismo y al deporte como motores del crecimiento. También al Ministro de Turismo, Cultura y Deporte, @guidoromerook; por el trabajo constante para que estas cosas vuelvan a suceder.
El público volvió, las familias volvieron, y San Juan volvió a sentir esa pasión única por el deporte motor. El Zonda está más vivo que nunca, por San Juan y su gente.











